El índice de masa corporal (IMC) es un indicador usado para determinar aproximadamente la grasa corporal, que se efectúa calculando el peso de la persona en kilogramos entre el cuadrado de su estatura. Por ejemplo, una persona que pesa 67kg y mida 1,62 mt de altura, tendrá un IMC de 25,53 (esto es 67/(1,62)elevado a la 2). Las personas con un IMC entre 18,5 y 25 se consideran dentro de un rango adecuado de peso, mientras que las personas con un indice de 25,1 hasta 29,9 se catalogan como individuos con sobrepeso (como es el caso del ejemplo colocado más arriba). Un IMC mayor de 30 es un índice de OBESIDAD.
Comparando con las personas con pesos adecuados, las personas obesas o con sobrepeso presentan un riesgo mucho mayor a sufrir de diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer y de morir más jóvenes. Desde mediados de la década de los setenta, la proporción de gente obesa se ha incrementado en la mayoría de los países. La Organización Mundial de Salud ha estimado que uno en 10 adultos a nivel mundial son obesos. En ciertos países, como los EE.UU. la población obesa representa casi un tercio de la población total de ese país.
La obesidad es el producto del consumo de alimentos y bebidas con mayor contenido en energía (kilocalorias, o kcal) de lo que realmente necesita ese individuo para sus actividades diarias. En estas circunstancias, el exceso de energía es almacenada como depósitos de grasa en el cuerpo. Para un hombre la ingesta promedio diaria debería ser de 2500 y para la mujer, de 2000.
Debido a que la obesidad está asumiendo características de epidemia, es prioritario darle un freno a la misma, y si es posible, revertirla. Sin embargo, para establecer políticas de Salud Pública en este sentido, es necesario conocer las causas de la obesidad. Muchos expertos opinan que el incremento en la ingesta de energia total diaria en alimentos y bebidas, independientemente de la actividad física, es suficiente para explicar los incrementos observados desde los 70.
Un trabajo publicado recientemente, realizado por investigadores de la Universidad de Carolina del Norte, en EE.UU, encontró que la mayor contribución a la ingesta total diaria proviene del mayor número de veces que se consumen alimentos y bebidas (ocasiones de comida, que incluyen las meriendas o "pequeños snacks") y al aumento en la proporción del tamaño de las comidas/bebidas en la actualidad. El trabajo fue realizado a través del análisis de encuestas a más de 30 mil personas, entre los años 1977 y 2006; para finales de los 70, el número de veces de comida diaria era de 3,8 con un peso de 523gr por vez, aumentando a 4,9 veces por día con un peso de 588gr por vez para mediados del 2000.
Los autores recomiendan que, ya que el desequilibrio en la energía como resultado del aumento de la ingesta contribuye a la obesidad a las enfermedades asociadas, la prevención debe abocarse principalmente en reducir las veces diarias que "chucheamos". Asi que, si quiere mantenerse en el peso ideal y ser saludable, ponga atención en cuánto y cuántas veces come.
Bibliografia: Duffey KJ, Popkin BM (2011) Energy Density, Portion Size, and Eating Occasions: Contributions to Increased Energy Intake in the United States, 1977–2006. PLoS Med 8(6): e1001050. doi:10.1371/journal.pmed.1001050
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