martes, 30 de octubre de 2018

La diabetes: lo que debes saber.

La diabetes es la enfermedad producida cuando hay niveles de glucosa en la sangre elevados.

¿Cómo se detecta la diabetes?

En casa puedes medir tu glucosa con un aparato muy cómodo.

Existen exámenes que miden la glucosa en sangre. Se puede medir en la sangre extraída de la vena, o de un pinchazo en un dedo. El examen debe hacerse regularmente a partir de los 45 años como chequeo anual. En personas con sobrepeso y con antecedentes familiares de diabetes, debe hacerse este chequeo aunque sean menores de 45 años.

Los niveles de glucosa aceptables son menores de 100 mg/dl (5,5mmol/L) en ayunas, y por debajo de 140 mg/dl (7,8mmol/L) una hora después de comer.

Diagnosticar la diabetes a tiempo es de suma importancia, pues permite actuar a tiempo sobre nuestros estilos de vida y reducir los riesgos de sufrir las consecuencias de la diabetes.

¿Cómo se produce la diabetes?







La glucosa es la principal fuente de energía del organismo. Para eso, el cuerpo produce la hormona insulina, que actúa como una llave para abrir la puerta de entrada de la glucosa dentro de la célula

Cuando no hay insulina, como sucede en la diabetes tipo 1, la puerta no se abre, y por lo tanto, la glucosa aumenta en la circulación sanguínea. Sucede a veces que aún habiendo insulina, la puerta no se abre; este es el caso de la diabetes tipo 2, que es el caso más común en la edad adulta.

¿Qué se siente cuando tenemos diabetes?

En primer lugar hay que diferenciar los síntomas de la diabetes tipo 1 y tipo 2.

Síntomas de la diabetes tipo 1

La diabetes tipo 1 ocurre frecuentemente en niños y jóvenes, pero no significa que en los adultos no se consigan casos de este tipo. Esta enfermedad es de tipo auto inmune, es decir, el propio cuerpo produce proteinas que atacan a sus células, en este caso, las células que producen la insulina. En estos casos, los síntomas son los siguientes:

1. Necesidad de orinar frecuentemente

Cuando la sangre pasa por los riñones, se filtran ciertas sustancias que luego el riñón reabsorbe y devuelve a la circulación, antes de formar la orina. 

Cuando la concentración de glucosa en la sangre es mayor de 180 mg/dl (10mmol/L), el riñón no es capaz de reabsorber toda la glucosa, y esta pasa entonces a la orina. La orina queda concentrada y empuja la salida de agua, lo que produce más orina.

2. Aumento de sed

Al orinar constantemente, se pierde agua y se produce la necesidad de beber líquidos.

3. Pérdida de peso

La pérdida de peso en la diabetes tipo 1 se debe a la degradación de proteínas y grasas del cuerpo para reponer las fuentes de energía de la célula. En los niños, el uso de las grasas es mayor y de su metabolismo se generan los cuerpos cetónicos. Estos, cuando están elevados, provocan náusea, dolor abdominal y vómitos.

4. Aumento del apetito

Como la célula no recibe glucosa, se activan las señales para aumentar las ganas de comer.

Síntomas de la diabetes tipo 2

La probabilidad de padecer diabetes tipo 2 aumenta con la edad. La mayoría de personas que sufren diabetes tipo 2 son mayores de 40 años. Si además es obeso, la probabilidad es mayor. Estos son los síntomas más comunes:

1. Fatiga

La persona con diabetes tipo 2 se siente cansada, pues sus células no están recibiendo la glucosa para hacer su trabajo.

2. Necesidad de orinar y beber frecuentemente

Como en la diabetes tipo 1, la glucosa que se pierde en la orina hace que aumente la producción de orina y que el cuerpo pierda agua.

3.Visión borrosa

La cornea de los ojos se ensanchan cuando el nivel de glucosa es alto y se contrae cuando bajan los niveles. Esto hace que los ojos no puedan adaptarse rápidamente y se ve borroso.

4. Las infecciones tardan en curarse

Los glóbulos blancos que defienden al organismo contra las infecciones no funcionan correctamente en presencia de niveles altos de glucosa; Por otro lado, a las bacterias les encanta el medio rico en glucosa para crecer.

5. Entumecimiento de los pies y piernas

Cuando se empieza a sentir que los pies y piernas se entumecen es una mala señal, pues indica que se ha tenido diabetes por más de cinco años. Este síntoma se debe a la neuropatía.

Diferencia entre diabetes tipo 1 y tipo 2

Edad

Es más frecuente la aparición de diabetes tipo 1 en niños y jóvenes, mientras que la tipo 2 se manifiesta en personas adultas. Sin embargo, ya se observa con preocupación la detección de diabetes tipo 2 en niños con sobrepeso.

Peso corporal

La obesidad es una característica común en la diabetes tipo 2.

Intensidad del inicio

La diabetes tipo 1 tiene un inicio rápido, mientras que la diabetes tipo 2 es más progresivo, pueden pasar años antes que se detecte.

¿Qué factores predisponen a la diabetes tipo 2?

Si usted detecta cualquiera de los siguientes factores puede modificarlo a tiempo para evitar la diabetes.

Elevado índice de masa corporal



El índice de masa corporal es una medida que relaciona el peso de una persona con su altura. Este es un mejor indicador del peso saludable: 
dos personas pesan 60kg, pero una mide 150 cm y la otra mide 180 cm. En el primer caso la persona bajita tiene sobrepeso; en el segundo caso la persona está delgada.

El índice de masa corporal se calcula así: 
divida el peso en kilogramos entre la estatura en metros, y luego ese resultado vuelva a dividirlo por la estatura en metros. 
La persona con 60 kg y 1,5m de estatura tiene un IMC de 26,6 kg/m2, mientras que la  persona con 60 kg y 1,80 m de altura tiene un IMC de 18,5 kg/m2. 
Un IMC entre 20 y 25 es considerado normal, entre 25 y 29,9 está pasada de peso y por arriba de 30 está obeso.

Inactividad física

La incidencia de diabetes es mayor en personas que no practican ejercicios.

Bajo consumo de fibra dietética

Esto parece deberse a que la fibra en el intestino reduce la velocidad con que la glucosa es absorbida.

Aumento de la grasa visceral central

La grasa que se acumula en el abdomen esta más relacionada a la resistencia a la insulina.

Mitos y creencias errados sobre la diabetes tipo 2

Azúcar


Comer azúcar o muchos dulces en cantidades excesivas no produce diabetes, pero si produce el aumento de peso que luego conduce a la diabetes.

Estrés y emociones

Los cambios emocionales y el estrés no producen diabetes.

Sexo

Hombres y mujeres tienen las mismas  probabilidades de padecer diabetes tipo 2.

jueves, 30 de agosto de 2018

10 datos sobre la actividad física

Actividad física es cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos, con el consiguiente consumo de energía. Esto incluye las actividades realizadas al trabajar, jugar y viajar, las tareas domésticas y las actividades recreativas. (1). 

Dato 1

La falta de actividad física es un factor de riesgo considerable para las enfermedades no transmisibles, como los accidentes cerebrovasculares, la diabetes y el cáncer. 

Dato 2

Son muchos los países en los que la actividad física va en descenso. En el ámbito mundial, el 23% de los adultos y el 81% de los adolescentes en edad escolar no se mantienen suficientemente activos.

Dato 3

Conseguir que la gente se mueva es una estrategia importante para reducir las enfermedades crónicas, según se indica en el Plan de acción mundial de la OMS para la prevención y el control de las enefermedades no transmisibles 2013-2020. El objetivo de este plan es reducir en un 10% la inactividad física de aquí a 2025, lo que también contribuirá a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Dato 4

La OMS dispone de recomendaciones sobre la cantidad mínima de actividad para mejorar la salud en todos los grupos de edad. Es importante ser consciente de que algo de actividad física siempre es mejor que nada.


Dato 5

Las personas inactivas deben comenzar realizando pequeñas cantidades de actividad física como parte de su rutina diaria e incrementar gradualmente su duración, frecuencia e intensidad. Asimismo, los países y comunidades deben tomar medidas para ofrecer a las personas más oportunidades de mantenerse activas.

Dato 6

Para niños y adolescentes es recomendable hacer ejercio por una hora todos los días.

Dato 7

Para personas entre los 18 y los 26 años se recomienda por lo menos 150 minutos de ejrcicio a la semana.

Dato 8

Para mayores de 65 años también se recomienda 150 minutos de ejercicios semanales.

Dato 9

Subir las escaleras en vez de tomar el elevador, caminar en lugar de tomar el transporte público, usar la bicicleta, salir a caminar en vez de sentarse a revisar tus redes sociales son pequeñas contribuciones a tu salud.

Dato 10

La actividad física mejora en líneas generales todo tu cuerpo, además que ayuda en tu sentido de equilibrio con lo cual se reduce el riesgo de caídas y fracturas..


(1) Organización Mundial de la Salud. Notas descriptivas. Actividad física. 23 de febrero 2018.
http://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/physical-activity

sábado, 30 de noviembre de 2013

NUNCA ES TARDE PARA EMPEZAR: EL EJERCICIO REDUCE LAS MUERTES POR ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR EN DIABETES.

Medscape Medical News 
Becky McCall 
25 de noviembre 2013







Un estudio realizado en Suecia con 15462 pacientes con diabetes tipo 2 muestra que aquellos que no se ejercitan regularmente tienen un riesgo 70 % mayor de muerte por enfermedad cardiovascular que aquellos que hacen ejercicio al menos 3 veces por semana. En particular, los datos indican beneficios significativos al comenzar a hacer ejercicio después de ser sedentarios, lo que sugiere que nunca es demasiado tarde para empezar a ejercitarse. El estudio fue publicado en línea el 13 de noviembre en la Revista European Journal of Preventive Cardiology.

Las evidencias refuerzan el concepto del gran beneficio del ejercicio en los pacientes con diabetes tipo 2:

" Así que la intensificación de la duración y la frecuencia del ejercicio reduce el riesgo de complicaciones cardiovasculares y muerte, por el contrario, permanecer inactivo maximizará el riesgo en pacientes diabéticos tipo 2. Nuestros resultados ponen de manifiesto la importancia de implementar la actividad física regular, como parte de las medidas de estilo de vida", enfatizó el Dr. Zethelius, coautor del trabajo. Zethelius también hizo hincapié en la importancia de elevar la actividad física en la diabetes tipo 2, en términos de salud pública, dado el contexto de la creciente prevalencia de la enfermedad en una población que envejece.
 
El gran estudio observacional utilizó información contenida en el Registro Nacional de Diabetes Sueco. Un total de 15.462 mujeres y varones de 60 años de edad media, con diabetes tipo 2, se incluyeron en el análisis, que se extendió desde el inicio en 2004  hasta diciembre de 2009. Los pacientes que participaron en la actividad de bajo impacto (ejercicios por media hora menos de dos veces a la semana) se compararon con los que participaron en la actividad de alto impacto ( ejercicios por 30 o más minutos, 3 o más veces por semana).


"Nuestro estudio se llevó a cabo en el contexto de la vida real, y estos pacientes son ordinarios. Cuando trabajamos en la clínica, es difícil hacer que los pacientes cambien de estilo de vida. Se necesita un gran esfuerzo para hacer esto. Podemos recetar una píldora que es fácil de tomar" dijo Björn Eliasson (diabetólogo de la Universidad del Hospital de Gotemburgo, Suecia) coautor del artículo, quien además recalcó la importancia de los médicos de enfatizar el mensaje acerca de la estimulación de la actividad física de sus pacientes.
 

Los atletas de resistencia de elite más protegidos contra la diabetes 
Por otro lado, un estudio  dirijido por Merja Laine (Universidad de Helsinski, Finlandia) se propuso investigar si la actividad física intensiva en los deportistas de élite durante la juventud tenía efectos sobre la regulación de la glucosa en el futuro. Tales atletas (392 hombres) demostraron tener un 28 % menor riesgo de diabetes tipo 2 en la edad adulta (OR 0,72 ) en comparación con los controles (207 hombres) en el estudio (publicado online el 21 de noviembre en la revista Diabetologia).
 




Conclusión: La mejor forma de prevenir diabetes y enfermedades cardiovasculares es empezando a ejercitarse regularmente. Asi que: ¿Qué esperas?

jueves, 22 de septiembre de 2011

Unidos contra las enfermedades no transmisibles

MIRTA ROSES PERIAGO | EL UNIVERSAL

jueves 22 de septiembre de 2011 02:46 PM
La epidemia silenciosa de las enfermedades no transmisibles agobia a las Américas, causando casi cuatro millones de muertes anuales y afectando crecientemente a la población más joven y en edad productiva. Por eso, los jefes de Estado de la región, unidos al resto del mundo, están asistiendo a la Reunión Plenaria de Alto Nivel de las Naciones Unidas para analizar las medidas para enfrentar esta tremenda amenaza al desarrollo.

Las enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes y enfermedad respiratoria crónica afectan enormemente la economía, al afectar la productividad personal, y los sistemas de salud, porque son incapacitantes y de tratamiento muy costoso y prolongado.

Además, las enfermedades no transmisibles afectan desproporcionadamente a los más pobres y con menor educación. Casi 30% de las muertes por enfermedades cardiovasculares se producen entre el 20% más pobre de la población, mientras que el 20% más rico solo representa el 13% de las muertes por estas causas. Padecer estas enfermedades empobrece a las familias, especialmente a las más vulnerables, pues causan gastos muy altos, producen discapacidad y afectan el potencial de generar ingresos.

Las causas profundas de esta epidemia silenciosa no se pueden modificar con la acción aislada del sector salud. Este problema es resultado de muchos factores demográficos, sociales y del entorno específico, como el crecimiento poblacional y el envejecimiento, la urbanización acelerada, el mayor sedentarismo por cambios en los modos de vida, y una alimentación basada en comidas muy procesadas, de altas calorías y baja calidad nutritiva.

En consecuencia, es crucial hacer énfasis en la prevención de estas enfermedades, mediante cambios sistemáticos en los entornos físicos y sociales, y haciendo realidad el acceso a diagnóstico y tratamiento oportuno para las personas en alto riesgo. La prevención incluye cambios en diversos sectores, como educación, comercio, planeamiento urbano y agricultura, que determinan lo que comemos, cómo trabajamos y cómo vivimos.

Por eso impulsamos la realización de la primera Semana del Bienestar, que procura desarrollar un movimiento social para construir entornos saludables para una vida saludable. La motivación y participación masiva busca generar mayor conciencia entre las personas, las comunidades, los empresarios y entre quienes toman decisiones públicas acerca de la necesidad de incorporar la prevención de las enfermedades no transmisibles como parte esencial de su accionar.

El lanzamiento de la Semana del Bienestar en Nueva York, con actividades en varios países del continente, es fruto de nuestro trabajo con la ciudad de Nueva York, el Foro Económico Mundial, organizaciones comunales y el sector privado, para convocar a la modificación de los factores de riesgo de las enfermedades no transmisibles y la creación de ambientes que propicien una vida más saludable. Adoptada por los alcaldes y gobiernos locales y nacionales, este primer año ya participan una docena de países del hemisferio y España. Tengo la seguridad de que se convertirá progresivamente en un movimiento social aprovechando las redes de ciudades y comunidades saludables, los alcaldes adheridos a la iniciativa Rostros, Voces y Lugares y otros movimientos como el de Ciclovías, 5 al día, asociaciones profesionales y de consumidores, de pacientes y familiares, de corporaciones y entidades religiosas, hasta abarcar todo el hemisferio y extenderse a otros continentes.

Los jefes de Estado están demostrando esta semana su voluntad política para promover los cambios necesarios, aplicando a gran escala intervenciones de éxito probado. Ante la profundidad de los cambios necesarios para confrontar este desafío, el sector privado y la sociedad civil deben trabajar junto con los gobiernos para traducir los acuerdos en mejores niveles de salud y de bienestar de toda la población.

Directora Organización Panamericana de la Salud

lunes, 1 de agosto de 2011

Profundizando en la obesidad

El índice de masa corporal (IMC) es un indicador usado para determinar aproximadamente la grasa corporal, que se efectúa calculando el peso de la persona en kilogramos entre el cuadrado de su estatura. Por ejemplo, una persona que pesa 67kg y mida 1,62 mt de altura, tendrá un IMC de 25,53 (esto es 67/(1,62)elevado a la 2). Las personas con un IMC entre 18,5 y 25 se consideran dentro de un rango adecuado de peso, mientras que las personas con un indice de 25,1 hasta 29,9 se catalogan como individuos con sobrepeso (como es el caso del ejemplo colocado más arriba). Un IMC mayor de 30 es un índice de OBESIDAD.

Comparando con las personas con pesos adecuados, las personas obesas o con sobrepeso presentan un riesgo mucho mayor a sufrir de diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer y de morir más jóvenes. Desde mediados de la década de los setenta, la proporción de gente obesa se ha incrementado en la mayoría de los países. La Organización Mundial de Salud ha estimado que uno en 10 adultos a nivel mundial son obesos. En ciertos países, como los EE.UU. la población obesa representa casi un tercio de la población total de ese país.

La obesidad es el producto del consumo de alimentos y bebidas con mayor contenido en energía (kilocalorias, o kcal) de lo que realmente necesita ese individuo para sus actividades diarias. En estas circunstancias, el exceso de energía es almacenada como depósitos de grasa en el cuerpo. Para un hombre la ingesta promedio diaria debería ser de 2500 y para la mujer, de 2000.

Debido a que la obesidad está asumiendo características de epidemia, es prioritario darle un freno a la misma, y si es posible, revertirla. Sin embargo, para establecer políticas de Salud Pública en este sentido, es necesario conocer las causas de la obesidad. Muchos expertos opinan que el incremento en la ingesta de energia total diaria en alimentos y bebidas, independientemente de la actividad física, es suficiente para explicar los incrementos observados desde los 70.

Un trabajo publicado recientemente, realizado por investigadores de la Universidad de Carolina del Norte, en EE.UU, encontró que la mayor contribución a la ingesta total diaria proviene del mayor número de veces que se consumen alimentos y bebidas (ocasiones de comida, que incluyen las meriendas o "pequeños snacks") y al aumento en la proporción del tamaño de las comidas/bebidas en la actualidad. El trabajo fue realizado a través del análisis de encuestas a más de 30 mil personas, entre los años 1977 y 2006; para finales de los 70, el número de veces de comida diaria era de 3,8 con un peso de 523gr por vez, aumentando a 4,9 veces por día con un peso de 588gr por vez para mediados del 2000.

Los autores recomiendan que, ya que el desequilibrio en la energía como resultado del aumento de la ingesta contribuye a la obesidad a las enfermedades asociadas, la prevención debe abocarse principalmente en reducir las veces diarias que "chucheamos". Asi que, si quiere mantenerse en el peso ideal y ser saludable, ponga atención en cuánto y cuántas veces come.

Bibliografia: Duffey KJ, Popkin BM (2011) Energy Density, Portion Size, and Eating Occasions: Contributions to Increased Energy Intake in the United States, 1977–2006. PLoS Med 8(6): e1001050. doi:10.1371/journal.pmed.1001050

sábado, 26 de marzo de 2011

Prevenir muertes por enfermedades cardiovasculares

MIRTA ROSES PERIAGO | EL UNIVERSAL
sábado 26 de marzo de 2011 12:27 PM

Las enfermedades cardiovasculares se han convertido en la primera causa de mortalidad en las Américas, causando más de un millón de fallecimientos al año, y la situación se agravará conforme la población envejece. Paradójicamente, esto ocurre a pesar de que las enfermedades cardiovasculares pueden ser prevenidas con medidas relativamente sencillas:

basta con tener una dieta sana,

mantenerse físicamente activos,

no fumar y

tener chequeos médicos periódicos, a lo largo de la vida.


La alta frecuencia de hipertensión arterial, elevado colesterol, diabetes y obesidad han llevado a las enfermedades cardiovasculares al primer lugar como causa de muerte, y se relacionan con el envejecimiento de la población y la adopción de patrones de comportamiento nocivos, como el consumo de tabaco, la dieta inadecuada y el sedentarismo. En la población adulta de la región hay 149 millones de fumadores, más de la mitad no consume los niveles de frutas y vegetales recomendados y un porcentaje similar tiene bajos niveles de actividad física. Además, la hipertensión afecta entre 14 y 35 por ciento de la población y la diabetes entre 6 y 13 por ciento.


Gran parte del problema radica en las dificultades para cambiar el comportamiento individual, por la influencia de diversos factores socioeconómicos y ambientales. Así, hay que promover cambios en el comportamiento individual, pero también actuar sobre los factores ambientales y fomentar políticas públicas para incrementar el acceso a los alimentos saludables y reducir sus precios, crear ambientes que estimulen la actividad física en la vida cotidiana, y regular la producción, distribución, publicidad y comercialización de los productos con efectos adversos sobre la salud cardiovascular. Lograr esto requiere un alto nivel de voluntad política, que se ha visto reflejado en la cumbre pionera sobre esta materia por parte de los jefes de Estado y gobierno de la Comunidad del Caribe (Caricom) y posteriores resoluciones de las autoridades sanitarias de Centroamérica, el área Andina y el Mercosur, entre otros. Asimismo, la reunión de alto nivel de Naciones Unidas sobre las enfermedades crónicas como un problema de toda la sociedad, a celebrarse en septiembre próximo, confiere especial relevancia a esta lucha para salvar millones de vidas.


La OPS trabaja en un plan de acción regional para la prevención y control de las enfermedades cardiovasculares 2011-2020, que busca reducir en una quinta parte la tasa de mortalidad por enfermedades cardiovasculares (enfermedad isquémica del corazón y enfermedad cerebrovascular), respecto a la última década. También tendrá metas para reducir a la mitad el consumo promedio de sodio actual, disminuir la prevalencia del tabaquismo en una quinta parte, y asegurar que se cubra con un régimen de varias medicinas (aspirina, una medicina para reducir el colesterol y dos para bajar la presión arterial) al menos a seis de cada diez personas con acceso a los servicios de salud y que presentan un alto riesgo de sufrir un evento cardiovascular.


Juntos podemos cambiar la realidad actual donde enfermedades prevenibles como las cardiovasculares son la principal causa de mortalidad en la región. Articulando acciones técnicas y políticas públicas de comprobada eficacia, con la colaboración de toda la sociedad, ciudadanos, familias, comunidades, instituciones públicas y privadas, industria y productores, podemos detener la catástrofe silenciosa de las enfermedades crónicas.


Directora Organización Panamericana de la Salud www.paho.org

sábado, 5 de marzo de 2011

Problema de peso Eli Bravo, El Universal, sábado 05-03-11

Problema de peso Eli Bravo, El Universal, sábado 05-03-11

Euromonitor señala que para 2020 Venezuela será el tercer país con más gente obesa en el planeta

El mundo engorda a toda velocidad. Actualmente hay más de 500 millones de personas obesas (una de cada 10, redondeando) y la cifra se duplicó desde 1980 a nuestros días.

Según reportó EFE esta semana, y de acuerdo a un informe de la consultora Euromonitor, Kuwait y Estados Unidos encabezan la lista de obesidad, mientras que en América Latina puntean México, Venezuela y Guatemala. El presidente mejicano Felipe Calderón declaraba hace poco que su país tiene el mayor número de chicos obesos en todo el planeta: 4.5 millones y aumentando.

Un informe reciente en la publicación The Lancet señala que en promedio las mujeres son más obesas que los hombres y uno de los autores, el Dr. Majid Ezzati del Imperial Collegue of London, escribió " El sobrepeso, la alta presión sanguínea y el colesterol alto ya no son un problema de los países ricos. También existe en países de ingresos medianos, por lo que hablamos de un problema global". Según la revista The Economist, Las islas polinesias de Narau encabezan la obesidad global (80% de su población) mientras que el Congo tiene la tasa más baja.

¿Un dato curioso? De los países industrializados, Italia es donde las mujeres han perdido más peso y los hombres han engordado menos. Punto a favor de la dieta mediterránea.

Para engordar las cifras, dos casos: en México se gastan 3 mil 500 millones de dólares al año en atención de obesidad y enfermedades relacionadas. En EEUU la factura médica anual de un paciente obeso es 42% mayor que la de un individuo con peso normal. De postre, una guinda: el estudio de Euromonitor señala que para 2020 Venezuela será el tercer país con más gente obesa en el planeta.

¿La razón? Nada nuevo, sedentarismo y mala alimentación. Esta semana la Secretaría de Salud de Méjico anunció que prohibirá la publicidad de comida chatarra en horario infantil de TV y en varios países ya se enfrenta el sobrepeso como un problema de salud pública, pero además, una amenaza fiscal y un ancla para el desarrollo.

Globesidad es quizás el mejor término para referirse a esta crisis de peso. Y como en muchos otros casos, la solución debe empezar en casa. ¿Qué hay esta noche para la cena?

http://elibravo.com/caldo.php