jueves, 22 de septiembre de 2011

Unidos contra las enfermedades no transmisibles

MIRTA ROSES PERIAGO | EL UNIVERSAL

jueves 22 de septiembre de 2011 02:46 PM
La epidemia silenciosa de las enfermedades no transmisibles agobia a las Américas, causando casi cuatro millones de muertes anuales y afectando crecientemente a la población más joven y en edad productiva. Por eso, los jefes de Estado de la región, unidos al resto del mundo, están asistiendo a la Reunión Plenaria de Alto Nivel de las Naciones Unidas para analizar las medidas para enfrentar esta tremenda amenaza al desarrollo.

Las enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes y enfermedad respiratoria crónica afectan enormemente la economía, al afectar la productividad personal, y los sistemas de salud, porque son incapacitantes y de tratamiento muy costoso y prolongado.

Además, las enfermedades no transmisibles afectan desproporcionadamente a los más pobres y con menor educación. Casi 30% de las muertes por enfermedades cardiovasculares se producen entre el 20% más pobre de la población, mientras que el 20% más rico solo representa el 13% de las muertes por estas causas. Padecer estas enfermedades empobrece a las familias, especialmente a las más vulnerables, pues causan gastos muy altos, producen discapacidad y afectan el potencial de generar ingresos.

Las causas profundas de esta epidemia silenciosa no se pueden modificar con la acción aislada del sector salud. Este problema es resultado de muchos factores demográficos, sociales y del entorno específico, como el crecimiento poblacional y el envejecimiento, la urbanización acelerada, el mayor sedentarismo por cambios en los modos de vida, y una alimentación basada en comidas muy procesadas, de altas calorías y baja calidad nutritiva.

En consecuencia, es crucial hacer énfasis en la prevención de estas enfermedades, mediante cambios sistemáticos en los entornos físicos y sociales, y haciendo realidad el acceso a diagnóstico y tratamiento oportuno para las personas en alto riesgo. La prevención incluye cambios en diversos sectores, como educación, comercio, planeamiento urbano y agricultura, que determinan lo que comemos, cómo trabajamos y cómo vivimos.

Por eso impulsamos la realización de la primera Semana del Bienestar, que procura desarrollar un movimiento social para construir entornos saludables para una vida saludable. La motivación y participación masiva busca generar mayor conciencia entre las personas, las comunidades, los empresarios y entre quienes toman decisiones públicas acerca de la necesidad de incorporar la prevención de las enfermedades no transmisibles como parte esencial de su accionar.

El lanzamiento de la Semana del Bienestar en Nueva York, con actividades en varios países del continente, es fruto de nuestro trabajo con la ciudad de Nueva York, el Foro Económico Mundial, organizaciones comunales y el sector privado, para convocar a la modificación de los factores de riesgo de las enfermedades no transmisibles y la creación de ambientes que propicien una vida más saludable. Adoptada por los alcaldes y gobiernos locales y nacionales, este primer año ya participan una docena de países del hemisferio y España. Tengo la seguridad de que se convertirá progresivamente en un movimiento social aprovechando las redes de ciudades y comunidades saludables, los alcaldes adheridos a la iniciativa Rostros, Voces y Lugares y otros movimientos como el de Ciclovías, 5 al día, asociaciones profesionales y de consumidores, de pacientes y familiares, de corporaciones y entidades religiosas, hasta abarcar todo el hemisferio y extenderse a otros continentes.

Los jefes de Estado están demostrando esta semana su voluntad política para promover los cambios necesarios, aplicando a gran escala intervenciones de éxito probado. Ante la profundidad de los cambios necesarios para confrontar este desafío, el sector privado y la sociedad civil deben trabajar junto con los gobiernos para traducir los acuerdos en mejores niveles de salud y de bienestar de toda la población.

Directora Organización Panamericana de la Salud

lunes, 1 de agosto de 2011

Profundizando en la obesidad

El índice de masa corporal (IMC) es un indicador usado para determinar aproximadamente la grasa corporal, que se efectúa calculando el peso de la persona en kilogramos entre el cuadrado de su estatura. Por ejemplo, una persona que pesa 67kg y mida 1,62 mt de altura, tendrá un IMC de 25,53 (esto es 67/(1,62)elevado a la 2). Las personas con un IMC entre 18,5 y 25 se consideran dentro de un rango adecuado de peso, mientras que las personas con un indice de 25,1 hasta 29,9 se catalogan como individuos con sobrepeso (como es el caso del ejemplo colocado más arriba). Un IMC mayor de 30 es un índice de OBESIDAD.

Comparando con las personas con pesos adecuados, las personas obesas o con sobrepeso presentan un riesgo mucho mayor a sufrir de diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer y de morir más jóvenes. Desde mediados de la década de los setenta, la proporción de gente obesa se ha incrementado en la mayoría de los países. La Organización Mundial de Salud ha estimado que uno en 10 adultos a nivel mundial son obesos. En ciertos países, como los EE.UU. la población obesa representa casi un tercio de la población total de ese país.

La obesidad es el producto del consumo de alimentos y bebidas con mayor contenido en energía (kilocalorias, o kcal) de lo que realmente necesita ese individuo para sus actividades diarias. En estas circunstancias, el exceso de energía es almacenada como depósitos de grasa en el cuerpo. Para un hombre la ingesta promedio diaria debería ser de 2500 y para la mujer, de 2000.

Debido a que la obesidad está asumiendo características de epidemia, es prioritario darle un freno a la misma, y si es posible, revertirla. Sin embargo, para establecer políticas de Salud Pública en este sentido, es necesario conocer las causas de la obesidad. Muchos expertos opinan que el incremento en la ingesta de energia total diaria en alimentos y bebidas, independientemente de la actividad física, es suficiente para explicar los incrementos observados desde los 70.

Un trabajo publicado recientemente, realizado por investigadores de la Universidad de Carolina del Norte, en EE.UU, encontró que la mayor contribución a la ingesta total diaria proviene del mayor número de veces que se consumen alimentos y bebidas (ocasiones de comida, que incluyen las meriendas o "pequeños snacks") y al aumento en la proporción del tamaño de las comidas/bebidas en la actualidad. El trabajo fue realizado a través del análisis de encuestas a más de 30 mil personas, entre los años 1977 y 2006; para finales de los 70, el número de veces de comida diaria era de 3,8 con un peso de 523gr por vez, aumentando a 4,9 veces por día con un peso de 588gr por vez para mediados del 2000.

Los autores recomiendan que, ya que el desequilibrio en la energía como resultado del aumento de la ingesta contribuye a la obesidad a las enfermedades asociadas, la prevención debe abocarse principalmente en reducir las veces diarias que "chucheamos". Asi que, si quiere mantenerse en el peso ideal y ser saludable, ponga atención en cuánto y cuántas veces come.

Bibliografia: Duffey KJ, Popkin BM (2011) Energy Density, Portion Size, and Eating Occasions: Contributions to Increased Energy Intake in the United States, 1977–2006. PLoS Med 8(6): e1001050. doi:10.1371/journal.pmed.1001050

sábado, 26 de marzo de 2011

Prevenir muertes por enfermedades cardiovasculares

MIRTA ROSES PERIAGO | EL UNIVERSAL
sábado 26 de marzo de 2011 12:27 PM

Las enfermedades cardiovasculares se han convertido en la primera causa de mortalidad en las Américas, causando más de un millón de fallecimientos al año, y la situación se agravará conforme la población envejece. Paradójicamente, esto ocurre a pesar de que las enfermedades cardiovasculares pueden ser prevenidas con medidas relativamente sencillas:

basta con tener una dieta sana,

mantenerse físicamente activos,

no fumar y

tener chequeos médicos periódicos, a lo largo de la vida.


La alta frecuencia de hipertensión arterial, elevado colesterol, diabetes y obesidad han llevado a las enfermedades cardiovasculares al primer lugar como causa de muerte, y se relacionan con el envejecimiento de la población y la adopción de patrones de comportamiento nocivos, como el consumo de tabaco, la dieta inadecuada y el sedentarismo. En la población adulta de la región hay 149 millones de fumadores, más de la mitad no consume los niveles de frutas y vegetales recomendados y un porcentaje similar tiene bajos niveles de actividad física. Además, la hipertensión afecta entre 14 y 35 por ciento de la población y la diabetes entre 6 y 13 por ciento.


Gran parte del problema radica en las dificultades para cambiar el comportamiento individual, por la influencia de diversos factores socioeconómicos y ambientales. Así, hay que promover cambios en el comportamiento individual, pero también actuar sobre los factores ambientales y fomentar políticas públicas para incrementar el acceso a los alimentos saludables y reducir sus precios, crear ambientes que estimulen la actividad física en la vida cotidiana, y regular la producción, distribución, publicidad y comercialización de los productos con efectos adversos sobre la salud cardiovascular. Lograr esto requiere un alto nivel de voluntad política, que se ha visto reflejado en la cumbre pionera sobre esta materia por parte de los jefes de Estado y gobierno de la Comunidad del Caribe (Caricom) y posteriores resoluciones de las autoridades sanitarias de Centroamérica, el área Andina y el Mercosur, entre otros. Asimismo, la reunión de alto nivel de Naciones Unidas sobre las enfermedades crónicas como un problema de toda la sociedad, a celebrarse en septiembre próximo, confiere especial relevancia a esta lucha para salvar millones de vidas.


La OPS trabaja en un plan de acción regional para la prevención y control de las enfermedades cardiovasculares 2011-2020, que busca reducir en una quinta parte la tasa de mortalidad por enfermedades cardiovasculares (enfermedad isquémica del corazón y enfermedad cerebrovascular), respecto a la última década. También tendrá metas para reducir a la mitad el consumo promedio de sodio actual, disminuir la prevalencia del tabaquismo en una quinta parte, y asegurar que se cubra con un régimen de varias medicinas (aspirina, una medicina para reducir el colesterol y dos para bajar la presión arterial) al menos a seis de cada diez personas con acceso a los servicios de salud y que presentan un alto riesgo de sufrir un evento cardiovascular.


Juntos podemos cambiar la realidad actual donde enfermedades prevenibles como las cardiovasculares son la principal causa de mortalidad en la región. Articulando acciones técnicas y políticas públicas de comprobada eficacia, con la colaboración de toda la sociedad, ciudadanos, familias, comunidades, instituciones públicas y privadas, industria y productores, podemos detener la catástrofe silenciosa de las enfermedades crónicas.


Directora Organización Panamericana de la Salud www.paho.org

sábado, 5 de marzo de 2011

Problema de peso Eli Bravo, El Universal, sábado 05-03-11

Problema de peso Eli Bravo, El Universal, sábado 05-03-11

Euromonitor señala que para 2020 Venezuela será el tercer país con más gente obesa en el planeta

El mundo engorda a toda velocidad. Actualmente hay más de 500 millones de personas obesas (una de cada 10, redondeando) y la cifra se duplicó desde 1980 a nuestros días.

Según reportó EFE esta semana, y de acuerdo a un informe de la consultora Euromonitor, Kuwait y Estados Unidos encabezan la lista de obesidad, mientras que en América Latina puntean México, Venezuela y Guatemala. El presidente mejicano Felipe Calderón declaraba hace poco que su país tiene el mayor número de chicos obesos en todo el planeta: 4.5 millones y aumentando.

Un informe reciente en la publicación The Lancet señala que en promedio las mujeres son más obesas que los hombres y uno de los autores, el Dr. Majid Ezzati del Imperial Collegue of London, escribió " El sobrepeso, la alta presión sanguínea y el colesterol alto ya no son un problema de los países ricos. También existe en países de ingresos medianos, por lo que hablamos de un problema global". Según la revista The Economist, Las islas polinesias de Narau encabezan la obesidad global (80% de su población) mientras que el Congo tiene la tasa más baja.

¿Un dato curioso? De los países industrializados, Italia es donde las mujeres han perdido más peso y los hombres han engordado menos. Punto a favor de la dieta mediterránea.

Para engordar las cifras, dos casos: en México se gastan 3 mil 500 millones de dólares al año en atención de obesidad y enfermedades relacionadas. En EEUU la factura médica anual de un paciente obeso es 42% mayor que la de un individuo con peso normal. De postre, una guinda: el estudio de Euromonitor señala que para 2020 Venezuela será el tercer país con más gente obesa en el planeta.

¿La razón? Nada nuevo, sedentarismo y mala alimentación. Esta semana la Secretaría de Salud de Méjico anunció que prohibirá la publicidad de comida chatarra en horario infantil de TV y en varios países ya se enfrenta el sobrepeso como un problema de salud pública, pero además, una amenaza fiscal y un ancla para el desarrollo.

Globesidad es quizás el mejor término para referirse a esta crisis de peso. Y como en muchos otros casos, la solución debe empezar en casa. ¿Qué hay esta noche para la cena?

http://elibravo.com/caldo.php

viernes, 11 de febrero de 2011

Colesterol: ¿Bueno o malo?

¿QUÉ TAN BUENO ES EL COLESTEROL BUENO?


La hipercolesterolemia es uno de los principales factores de riesgo cardiovasculares. El colesterol es una molécula lipídica que forma parta de las membranas de las células y además participa en la síntesis de varias hormonas, por lo que es incorrecto hablar de colesterol bueno o malo, el colesterol simplemente es.

¿Qué pasa cuando intentamos mezclar agua con aceite? Pues no se mezclan; asi ocurre en nuestros cuerpos, las moléculas aceitosas o grasosas no se mezclan con la sangre, que es el “agua” del cuerpo. Pero estas moléculas de grasa, incluido el colesterol, deben llegar a sus sitios de trabajo por la carretera sanguínea, y el transporte del colesterol se llama lipoproteinas.

Dentro de las lipoproteinas transportadoras de colesterol tenemos unas que llevan el colesterol a sus sitios de trabajo, que las llamamos lipoproteinas de baja densidad o LDL, y existen otras lipoproteinas que se llevan el colesterol de regreso a casa; estas son las lipoproteinas de alta densidad o HDL. Asi, las LDL llevan el colesterol a cumplir con su misión, y las HDL lo llevan de vuelta a su casa. Imagínense ahora que hay muchas LDL o están muy cargadas de colesterol; resulta que vamos a tener un exceso de colesterol en los tejidos, y si tenemos pocas HDL, el colesterol se acumula y empieza a llamar a los policias del cuerpo o recolectores de basura, los cuales no se dan basto y se forma un círculo vicioso dañino a nivel de las arterias grandes que conocemos como ateroesclerosis. Esto es como si en una tienda de campaña entraran mucha gente y los que entran ya no pueden salir, no se pueden bañar, llaman a otras personas para tratar de ayudarlos y el problema se complica hasta el punto de romper la tienda de campaña, solo que en el caso de las arterias, al romperse la placa donde se acumula el colesterol y las células, esto se vierte en la carretera sanguínea y puede producir un colapso tal que llegue a la muerte del individuo.

¿Qué es el colesterol?

¿Cuál es el colesterol malo y cuál el bueno?